Andres Rodríguez Rodríguez
31 julio, 2020

Storytelling

 

Sin historia no hay marca.

Hoy les quiero contar una historia. Una historia que habla de publicidad y de, valga la redundancia, historias.

Primero una premisa: La publicidad es parte de nuestras vidas.

Sea que la creemos y/o la consumamos, en nuestro día a día nos vemos bombardeados por miles de mensajes ofreciéndonos algo, informándonos de algo, vendiendonos algo, o simplemente, contándonos algo.

Y es que si hablamos de publicidad, vemos que ésta tanto en su objetivo primario como en su forma de crearse y ejecutarse, ha evolucionado de la mano de la sociedad, y de la industria, a medida que se adapta a las dinámicas de consumo de individuos pertenecientes a esa sociedad, y de los productos producidos y servicios ofrecidos por esas industrias.

Publicidad y marketing, “porque toda historia tiene un comienzo”

En sus principios, el objetivo del quehacer publicitario era netamente informativo y sus mensajes eran netamente racionales:

“JABÓN REY, QUITA MANCHAS, CUIDA SU ROPA”

Lo importante era que la gente supiera que existía un jabón con el que podía lavar su ropa y quitarle las manchas..

Luego, cuando ya todo el mundo sabía que existía el jabón y para qué servía, los mensajes fueron evolucionando, aunque se mantenían en el terreno de lo racional ya no solo hablábamos del producto y de su utilidad, sino que se hizo necesario, en orden de diferenciarse y ganarle a la competencia, adherlirle beneficios intangibles al producto asociados con el estilo de vida y los deseos de ese individuo

“JABÓN REY, QUITA MANCHAS Y CUIDA SU ROPA, PARA QUE EL CENTRO DE ATENCIÓN SIEMPRE SEA USTED”

Y así por muchos años la comunicación publicitaria giraba alrededor de estos principios. Pero si hay algo que caracteriza a nuestra sociedad, así como a las industrias, es que la evolución es permanente, por eso las agencias de publicidad y su forma de hacer publicidad también evolucionaron. Hoy no basta con informar que el producto existe, o describir sus características y beneficios. Hoy, se hace necesario contar historias alrededor de él. Imaginemos cómo podríamos contar hoy una historia con nuestro Jabón rey:

“SU NOMBRE NO PUEDO CONTARLO. SU MIRADA, POR OTRA PARTE, BRILLABA COMO 10MIL RAYOS DEL SOL, Y CADA VEZ QUE SE CRUZABA CON LA MÍA, SENTÍA QUE HABÍA ENCONTRADO A LA REINA DE MI VIDA.

PERO LA REINA, YA TIENE REY. Y ENTONCES SU MIRADA, Y MI VIDA, Y LOS RAYOS DEL SOL, SE DESVANECEN EN EL AIRE COMO POR ARTE DE MAGIA.

HOY DEJO ESTA NOTA A TODOS LOS AMANTES DEL MUNDO. HOY VOY EN NOMBRE DE TODOS A HACER A LA REINA ¡MIA!

DESDE HOY EL REY SERÉ YO.

JABON REY. VE POR TU REINA.”

Y aquí, hemos llegado al nudo de la nuestra.

Storytelling, historias que mueven al mundo

“Storytelling es el arte de contar una historia. La creación y aprovechamiento de una atmósfera mágica a través del relato. En marketing es una técnica que consiste en conectar con tus usuarios con el mensaje que estás transmitiendo, ya sea a viva voz, por escrito, o a través de una historia con su personaje y su trama.”

De esta forma, la publicidad y el marketing evolucionan hacia mensajes que le apuntan a las emociones de la audiencia, ya no solo a la razón. El configurar historias poderosas y narrarlas en formatos que nos permitan llevarlas a las personas de una manera distinta, será el secreto no tan secreto, que nos permitirá alcanzar el codiciado engagement del que todos hablan.

Y es que se comprueba cada vez más, que entre la consideración y la compra, las emociones juegan un papel clave en tu cliente, y la forma más efectiva de producir emociones en él asociadas con tu marca, es contando historias que toquen su fibra, que jueguen con su mente y que se alojen en sus corazones.

Cómo vemos no bastó con mencionar la marca, ni con mostrar el producto, ni mucho menos informar sus características o disponibilidad en el mercado, aquí lo que recuerdas con más facilidad es al niño hermoso que se cree Darth Vader, ¿o no? Así es, la historia produjo emociones en ti, evocó recuerdos, tal vez tienes un hijo, un sobrino o un nieto con una imaginación igual de grande que nuestro protagonista, o quizás te has visto tú alguna vez en medio de una situación en la que tiras una mentirita piadosa con tal de ver a un nene feliz. Sí, la historia bien contada, con un protagonista que te conectó, fue la herramienta que te hizo sentir algo, y si una marca te puede hacer sentir de esa manera, entonces esa marca se irá colando inconscientemente en tu top of mind y en tu top of heart, porque sin duda:

“LA GENTE POCAS VECES RECUERDA LO QUE LES DICES, PERO CASI SIEMPRE RECUERDA CÓMO LA HICISTE SENTIR.”

Entonces, ¿Cuál es la historia de tu marca?

Todas las marcas tienen una, y también, todas las marcas están en la capacidad de construir y narrar historias, sin importar su mercado o tamaño, que ayuden a conectar con sus audiencias. Pero para es importante, para empezar, hacerse las preguntas correctas:

  1. ¿QUÉ ME MOTIVA A EXISTIR?
  2. ¿QUÉ SE ESCONDE DETRÁS DE MI PRODUCTO?
  3. ¿POR QUÉ ESTOY AQUÍ?
  4. ¿PARA QUÉ ESTOY AQUÍ?
  5. ¿HACIA DÓNDE VOY?
  6. ¿CUÁL ES LA RAZÓN POR LA CUAL ESTA MARCA HARÍA LA DIFERENCIA EN LA VIDA DE LOS CONSUMIDORES?
  7. ¿QUÉ TIPO DE HISTORIAS LE GUSTA ESCUCHAR A MI AUDIENCIA?

Sin duda al responder estas preguntas estarás apenas comenzando a descifrar el “qué contar”, ya después vendrá el “cómo contarlo, por qué canales y con qué frecuencia”, ya que no basta con tener una historia poderosa, para que esta historia cale de la forma en que estratégicamente se espera, es necesario llevarla a la audiencia de la manera correcta, por el canal correcto.

“Las palabras conforman historias, las historias producen emociones,las emociones son la clave para generar experiencias memorables”

El desenlace; contemos una historia juntos.

¿Qué bonito sería que esta historia termine con un final feliz, cierto? EN IKONOZÚ AMAMOS CREARLAS Y CONTARLAS. Hablemos, permítenos descubrir esas historias poderosas que esconde tu marca y lancémonos juntos a llevárselas al mundo.

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